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El consumo supera ampliamente todas las recomendaciones. 

(www.neomundo.com.ar/ Fuente: SAHA) Del 12 al 18 de marzo pasado se celebró la Semana Mundial de Sensibilización sobre el consumo de Sal.

En ese contexto, la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) advirtió que, según la encuesta nacional de factores de riesgo cardiovascular, el consumo de sal en Argentina se ubica entre 9,8 y 12,7 gramos por día, cuando la recomendación de la OMS es menor a 5,5 gramos diarios. 

“De acuerdo a estas cifras estamos entre los países con mayor consumo de sal de América”, alertó Walter Espeche, vocal de SAHA.

Esta situación plantea un complejo problema de salud pública, ya que cuenta entre los factores más proclives a generar hipertensión arterial (HTA). 

ALIMENTOS. Los alimentos ya muy conocidos por su excesivo contenido de sodio y por su alto consumo entre los argentinos son:

* Embutidos
* Snacks y productos de copetín

Pero también hay otros potencialmente peligrosos porque contienen "sal oculta". “Estos alimentos a veces ni siquiera tienen gusto salado y pertenecen a dos grandes grupos: 

+  Panificados (pan, galletitas dulces y saladas, medialunas, facturas, tortas, budines y pizzas)
+ Quesos. 

En conjunto son responsables de la mayor parte del sodio que consumimos en el día. Por suerte hay cada vez más variedades de panificados y quesos que vienen sin sal agregada”, señaló la especialista Jessica Barochiner

DESDE CHICOS. Los niños que consumen altos contenidos de sal durante su infancia “tienen mayor predisposición a la elevación de la presión arterial y posibilidades de padecer hipertensión y obesidad.  Para reducir el consumo en el hogar hay que evitar el agregado de sal en la preparación de las comidas, no poner saleros en la mesa, limitar el consumo de snacks o alimentos elaborados, y consumir productos de bajo contenido de sodio”, puntualizó Judith Zilberman presidenta de la Sociedad.

Si bien los índices actuales de consumo en  Argentina resultan preocupantes, habría un dato alentador: “La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2013 mostró que el 17,3% de la población agregaba siempre o casi siempre sal a la comida luego de la cocción o en la mesa, contra el 25,3% evidenciado en la encuesta del 2009. 

Esto implica una tendencia positiva en el control del consumo de sodio”, apuntó el especialista Carlos Castellaro.

Otro dato esperanzador es que las nuevas generaciones se muestran más interesadas en llevar una vida saludable: “Los jóvenes que rondan los 30 años se interesan por la salud. Si bien no hay estudios que determinen el consumo de sodio en esta población, el 51% evita la comida rápida cuando lleva un ritmo de vida dinámico, mientras que un 63% busca mejorar la salud mediante los alimentos y las bebidas que consume”, comentó Marcos Marín, secretario de SAHA.

La Semana Mundial de Sensibilización sobre el consumo de Sal se celebra entre el 12 y el 18 de marzo de cada año y busca concientizar a la población sobre la importancia de reducir el consumo de sal para proteger la salud y prevenir las enfermedades crónicas. También busca dar a conocer el elevado contenido de sal presente en los alimentos, poniendo en evidencia los que tienen “sal oculta” (como los panificados, galletitas, embutidos y alimentos procesados). Otro objetivo es educar a la población, especialmente a los niños -generando “kioscos saludables” en las escuelas con alimentos de bajo contenido de sodio-; y también a los familiares directos de hipertensos, para promover la prevención de la HTA.

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