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Incertidumbre laboral: uno de cada dos adolescentes argentinos no sabe de qué quiere trabajar

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Dificultad creciente de miles de jóvenes para proyectarse.
Dificultad creciente de miles de jóvenes para proyectarse.

Hay un dato que inquieta: uno de cada dos adolescentes argentinos no sabe de qué quiere trabajar cuando sea adulto. No se trata de una duda pasajera ni de la clásica vacilación vocacional de la adolescencia.

Según un nuevo informe elaborado a partir de los resultados de las pruebas PISA 2022, el 52% de los estudiantes de 15 años no pudo identificar una ocupación concreta para su vida futura.

Además, este fenómeno se aceleró: en apenas cuatro años, la incertidumbre laboral juvenil creció 30 puntos porcentuales.

El trabajo en cuestión es “¿Cómo imaginan los adolescentes su futuro laboral?” y fue elaborado por especialistas de la Organización de Estados Iberoamericanos, el CONICET y de la ONG Argentinos por la Educación.

El diagnóstico deja al descubierto algo más profundo que una mera indecisión individual: la dificultad creciente de miles de jóvenes para proyectarse en un país atravesado por crisis recurrentes, cambios tecnológicos acelerados y una escuela que muchas veces no logra conectar con el mundo del trabajo real.

La Argentina aparece además peor que el promedio internacional. Mientras en los países de la OCDE el 39% de los estudiantes admite no tener una idea clara de su futuro laboral, en el país el porcentaje trepa al 52%. En 2018 era apenas del 22%.

La incertidumbre no golpea a todos por igual. El informe muestra que los adolescentes más pobres son también los que menos logran imaginar un proyecto profesional. Entre los jóvenes del quintil socioeconómico más bajo, el 59% no tiene una ocupación definida para su adultez. En el sector más favorecido, el porcentaje baja al 39%.

También aparece una relación directa entre desempeño escolar y claridad vocacional. Entre quienes no alcanzan el nivel básico en Matemática en PISA, el 56% no logra definir un interés profesional concreto. Entre quienes sí alcanzan ese umbral, la incertidumbre cae al 38%.

“Cuando más de la mitad de los adolescentes argentinos de 15 años no puede imaginar qué trabajo tendrá a los 30, no estamos ante un problema de indecisión individual”, advirtió Guillermina Laguzzi, una de las autoras del estudio. “Es una señal de alerta sobre cómo la escuela y la sociedad están preparando a las nuevas generaciones para transitar el mundo laboral”, agregó.

Las carreras más mencionadas

El fenómeno tiene además un costado simbólico revelador. Entre los varones que sí logran imaginar un futuro profesional, la ocupación más mencionada es “deportista”. La investigadora Soledad Giardili, profesora de la Universidad de Edimburgo, definió el fenómeno como “la ilusión Messi”: una aspiración tan visible como estadísticamente improbable.

“El dato inquietante no es solamente que muchos no sepan qué hacer, sino qué imaginan quienes sí logran responder”, sostuvo. “Fortalecer la orientación vocacional en la secundaria ya no es un lujo pedagógico: es una política de equidad urgente”.

Entre las mujeres, en cambio, predominan profesiones con trayectorias formativas más tradicionales y estructuradas: médica, psicóloga y abogada encabezan el ranking de preferencias.

El 60% de los estudiantes argentinos concentra sus respuestas en apenas diez profesiones

Otro dato llamativo es la escasa diversidad de aspiraciones. El 60% de los estudiantes argentinos concentra sus respuestas en apenas diez profesiones. A nivel global, en cambio, ese mismo grupo de ocupaciones reúne al 44% de los jóvenes.

Los especialistas advierten que detrás de estas cifras aparece una transformación profunda del vínculo entre educación y futuro. “La clave hoy ya no es solo qué estudiar”, señaló Leandro Mora Alfonsín, director ejecutivo de ARGENCON. “También importa la capacidad de adaptación a un mundo que cambia más rápido que la forma en que aprendemos”.

Enrique Garabetyan

 

* Las imágenes de Neomundo se capturan y editan con un dispositivo Motorola G 75